El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, abogó hoy por afrontar la inmigración como una "solución" y no como un "problema", porque puede convertirse en un factor de "desarrollo para quienes vienen buscando oportunidades y para los países que los reciben"
Revilla defendió este argumento, coincidente por el expuesto por Guillermo de la Dehesa en su libro "Comprender la inmigración", durante el acto de clausura del seminario "Globalización, migración internacional y desarrollo", que se ha celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Revilla, que aseguró ser "radical" en su rechazo a la xenofobia, afirmó que es necesario, "por encima de legislaciones, charlas y conferencias, crear un clima favorable entre las personas, más aún en España que hasta 1990 hemos sido un país emigrante". "Hay que ponerse en la situación de una persona que se ha ido de su país y ver que para ellos el afecto nuestro es fundamental", enfatizó.
El jefe del Ejecutivo regional recordó el efecto positivo que la emigración de cántabros ha tenido en la región, con ejemplos como la Universidad Pontificia de Comillas o el Hospital Valdecilla.
Por otra parte, destacó la importancia de este encuentro tanto por la temática, ya que "la inmigración es el tema en singular ahora mismo", como por la calidad de los ponentes, integrantes del Club de Madrid, de quienes destacó su experiencia y aportación como ex jefes de gobiernos.
"Nadie mejor que ellos para aportar luces y soluciones", señaló, a la vez que subrayó el valor de la reflexión y el debate "en el actual mundo convulso con numerosos conflictos internacionales".
En la clausura participaron también el consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo; el presidente de la Cámara de Comercio de Cantabria, Modesto Piñeiro; el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez, y el secretario general del Club Madrid, Fernando Perpiñá-Robert.
VISADOS DE TRABAJO
Por su parte, el consejero de Economía apostó por aplicar políticas migratorias y de integración más activas y, en este sentido, "ensayar un sistema de visados de trabajo que faciliten la inmigración circular, alcanzar la residencia permanente e incluso la nacionalidad tras años continuados de trabajo".
Para Agudo, la intervención es necesaria, ya que "tenemos que favorecer que la migración siga fluyendo hacia España y Cantabria para que nuestro desarrollo sea sostenible". Así, destacó el "impacto positivo" que ha tenido la inmigración sobre la evolución económica de Cantabria, asegurando que "el ser la autonomía del norte con mayor porcentaje de inmigrantes ha elevado sustancialmente nuestro PIB y la renta por habitante de la región".
El consejero situó el proceso migratorio en la actual coyuntura económica y rechazó las posturas que aseguran que "la inmigración va a ser ahora una carga, ya que no vamos a seguir necesitando inmigrantes".
Para el titular de Economía, el mayor grado de empleabilidad de la población extranjera es fundamental para la reactivación económica, ya que "vuelven a trabajar mucho más rápido que los nativos que se quedan sin empleo". Además, las actuales tasas de fertilidad, unidas al envejecimiento de la población cántabra y al alargamiento de la esperanza de vida hacen que "sigamos necesitando inmigrantes para sostener el Estado de Bienestar".
El secretario general del Club Madrid, Fernando Perpiñá-Robert, aseguró que sobre la inmigración "hay mucho por hacer" y anunció que las conclusiones de este seminario van a ser presentadas en la próxima Asamblea General del Club Madrid, que reunirá a 70 ex jefes de Estado y de Gobierno, para analizar "en qué medida podemos trabajar en el ámbito de la inmigración" y, especialmente, en la "construcción de una ciudadanía basada en una historia común".
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, calificó la inmigración como un factor muy positivo para la economía española y reclamó la "intervención y colaboración tanto de los países de origen como receptores" para facilitar "la necesaria integración de los inmigrantes en la sociedad".
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