El premio Nobel de Química 1987, Jean-Marie Lehn, que participará en el Encuentro "La Química del siglo XXI. Estado del Arte" con el que la UIMP celebra el 75 aniversario del Encuentro Internacional de Química tuvo lugar en La Magdalena en 1933, destacó en rueda de prensa la importancia de "informar de lo que ocurre", para que la sociedad tenga un enfoque "racional y más científico" de la Ciencia.
Lehn afirmó hoy que el "miedo" a los avances científicos "viene dado por el desconocimiento". "Cuando desconocemos algo intentamos protegernos", opinó. Así, el químico francés explicó que las células madre se asocian con un "efecto negativo" por cuestiones religiosas o, incluso, por el miedo "que meten los políticos" a pesar de que permitirán desprogramar una célula que crea órganos como, por ejemplo, el corazón.
En este sentido, también se refirió a los organismos genéticamente modificados y a la energía nuclear, que son, según dijo, dos ejemplos de los avances de la ciencia que "asustan al público en general".
"Mi padre me contó que cuando llegó el primer coche al pueblo donde yo me crié iba a 25 kilómetros por hora y todo el mundo decía que iba demasiado rápido", relató Lehn, quien insistió en que "no tenemos elección porque el mundo sigue avanzando y hay que tener mayores conocimientos".
Además, el profesor e investigador citó algunos de los avances experimentados en las últimas dos décadas en España en el campo de la química como la catálisis, las reacciones químicas o el magnetismo dentro de la física-química, y reiteró la necesidad de invertir en el futuro, para "tener nuevos conocimientos y descubrimientos".
"Hoy en día hay un problema con la energía, el precio del petróleo cada vez es más caro y hay que desarrollar nuevos métodos que permitan utilizar otros materiales", aseguró Lehn, quien añadió que "los químicos tienen que trabajar en todo esto".
Preguntado por la posibilidad de que la Química pueda contribuir a solucionar otros problemas como la contaminación atmosférica, Lehn respondió que no depende de los químicos, sino de cada persona. "Hay que empezar con uno mismo y utilizar menos para así contaminar menos", matizó.
Respecto a las declaraciones realizadas por el director del Instituto Cardiovascular del Centro Médico Mount Sinai de Nueva York, Valentín Fuster, en un Curso Magistral celebrado en la UIMP donde destacó la importancia de crear una cantera de investigadores a través de distintas iniciativas de formación, el químico aplaudió esta idea e hizo hincapié en la necesidad de convencer a los jóvenes de ser no sólo químicos, biólogos o matemáticos sino "científicos".
Precisamente, interpelado por la falta de una "cultura del esfuerzo" entre los jóvenes, Lehn aseveró que "nada se puede conseguir sin esfuerzo" y recordó que en la sociedad "siempre ha habido aquellos que quieren tener más tiempo libre y otros que se dedican más a trabajar".
"La gente protesta mucho sobre lo que hay que estudiar, pero en cambio invierten mucho tiempo en aprender a jugar al tenis y no tanto en comprender la ciencia o hacen un gran esfuerzo en ir a correr por las mañanas en lugar de aprender química", sentenció Lehn.
Por su parte, la vicerrectora de Investigación y Posgrado de la UIMP, Ángeles Monge, alabó el trabajo desarrollado por el profesor Jean-Marie Lehn (Rosheim, 30 de septiembre de 1939) en el campo de la química supramolecular, por el que recibió el premio Nobel de Química en 1987.
"Hasta ese momento a los a los químicos sólo nos interesaban los enlaces fuertes o covalentes, que unen los átomos y forman la molécula", explicó Monge, quien incidió en que, a partir de las contribuciones de Lehn, "la química empezó a interesarse por las interacciones débiles, por como las moléculas se auto ensamblan y reconocen".
Monge, que recordó que la UIMP celebró en 1933 un Encuentro Internacional de Química en el Palacio de la Magdalena a la que acudieron "destacables" científicos españoles como Enrique Moles o los premios Nobel de Química Fritz Haber o Richard Willstätter, aseguró que la universidad "quiere recrear aquella reunión", juntando en el mismo campus 75 años después a algunos de los químicos "más representativos de la química actual".